Se necesita una gran cantidad de valentía para
enfrentarse a nuestros enemigos, pero en igual medida para hacer frente a
nuestros amigos.
Newt Scamander ha regresado a la gran pantalla y de forma
sumamente confusa, la película nos hace quedarnos tensos en nuestro asiento y
murmurar por lo bajo que la cronología no va de acuerdo con nuestros
conocimientos sobre nuestra saga más querida.
La película inicia un tanto lenta a decir verdad, pero a
medida que avanza la historia tu cara y sentidos empiezan a cambiar, a
sorprenderte de manera increíble y a maravillarte con los fantásticos efectos
visuales que el equipo de David Yates nos ha preparado.
Recordemos que nuestro amado Hogwarts se hace presente y al
verlo con la música característica de la saga nos hace derramar unas cuantas
lágrimas. Pero no todo es perfección en esta historia, existe un “error” dentro
de la trama, Minerva McGonagall hace acto de presencia ya como profesora de
Hogwarts, cuando según ciertas fuentes, McGonagall termina sus estudios hasta
1954, esperemos a ver cómo se resuelve este “pequeño” problema de continuidad
dentro de la saga.
Las teorías son de lo más interesantes, pero ya habrá tiempo
para decirlas en otro momento...
En general, Animales Fantásticos: Los Crímenes de
Grindelwald es una excelente película que nos demuestra que el poder y la
persuasión en la lengua equivocada puede tener consecuencias importantes para
el mundo mágico, que por amor podemos cometer locuras y que se necesita una
gran cantidad de valentía para enfrentarse a nuestros enemigos, pero en igual
medida para hacer frente a nuestros amigos.
Ahora tenemos que esperar a que
salga la continuación de esta sorprendente precuela y develar los secretos que
han venido ocultando Dumbledore y Grindelwald a través del tiempo. Pero
mientras esto ocurre, es mejor refrescar la memoria con “El Otro Espejo” en el
libro de las Reliquias de la Muerte.